Novena de María Auxiliadora 2015

Novena de María Auxiliadora 2015
Del 16 al 24 de mayo, tradicional Novena en Honor a nuestra Madre Auxiliadora

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domingo, 5 de enero de 2014

CICLO C – TIEMPO DE NAVIDAD – EPIFANÍA DEL SEÑOR
Dios jamás nos olvida, pero no siempre nosotros le estemos atentos; pues, si lo estuviéramos, podríamos contemplar su Gloria y Salvación y vivirlas              (P. José María Doménech SDB)
Is. 60, 1-6:                  ¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti! Porque las tinieblas cubren la tierra y una densa oscuridad, a las naciones, pero sobre ti brillará el Señor... Las naciones caminarán a tu luz y los reyes al resplandor de tu aurora... se volcarán sobre ti los tesoros del mar y las riquezas de las naciones llegarán hasta ti... Todos ellos vendrán... trayendo oro e incienso, y pregonarán las alabanzas del Señor.
Salmo: 711-2.7-8.10-13:   ¡Pueblos de la tierra, alaben al Señor!
Ef. 3, 2-3a.5-6:          ¡Seguramente habrán oído hablar de la gracia de Dios, que me ha sido dispensada en beneficio de ustedes... Este misterio consiste en que también los paganos participan de una misma herencia, son miembros de un mismo Cuerpo y beneficiarios de la misma promesa en Cristo Jesús, por medio del Evangelio.
Mt. 2, 1-12:                Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque hemos visto su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo.» Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén... Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto... los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño... el entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y, postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra. Y... volvieron a su tierra por otro camino.
El profeta nos invita a la confianza. La razón está en el Señor que viene con su Salvación, no en nosotros. Él, si le dejamos, llenará de su luz la vida que crece en nosotros y alrededor nuestro. A Él podemos abrirnos solo con una honesta atención y con nuestra voluntad de dejarnos iluminar y guiar.
La Salvación está destinada a toda persona, también a los que no conocen ni a Cristo ni a Dios.
Pablo nos confiesa que, ya ahora, la promesa del Señor, y su herencia, está siendo participada, gracias al Evangelio de Cristo, por todos los que aceptan al Señor de la Vida. También los paganos –no llamados en un primer momento– que se abrieron a Dios, son miembros del único Cuerpo de Cristo.
Lo importante de esta fiesta no es el relato de los supuestos magos –y menos reyes–, sino la manifestación del Señor –epifanía–, es decir, Cristo se presenta a todosy aceptadocomo el Señor que rige la tierra y viene a salvarnos. Aunque muchos ‘grandes’ y autoridades se sobresalten y lo rechacen.
Los personajes presentados en el relato cada uno reacciona a su modo y bajo su responsabilidad: los poderosos –Herodes, sumos sacerdotes y escribas– se apoyan unos a otros para afrontar lo que perciben como un peligro: ‘ha nacido el rey’, al que los extranjeros vienen a adorar, a rendirle homenaje. Ésta no es la actitud de los judíos, pero sí la de María, su madre, los ‘magos’ y todos los sencillos.
La salvación llega para todos; pero para ver la luz y aceptar la salvación, se necesita vivir abiertos
El profeta nos invita a la esperanza. La “Luz” habla de redención por la presencia del Señor, pues, si se acepta la libre Presencia del Señor, renace la vida, porque surge la justicia y brota la paz.
La Vida nueva nos lleva, por su fuerza renovadora, a la comunión de todos los pueblos en una Comunidad de vida en el Señor Jesús y es así como revive la esperanza: ¡somos hermanos en el Señor!
Todo el que se abra vivirá y gozará las promesas del evangelio, del Cuerpo de Cristo y de su herencia
El proyecto de Dios, desde el inicio de la creación, ha sido de Comunión, pues ésta es la identidad propia del Dios que nos ha creado a su imagen y semejanza. Lo único que se nos pide es fidelidad.
La Comunión de las personas divinas es el modelo que Dios ofrece a la humanidad: unidos en el amor fraterno, que viene de Dios, llega el enriquecimiento mutuo y construimos la familia humana.
Estamos llamados a construir hoy plenitud de vida. Toda marginación es muerte, fruto del pecado.
Del oriente buscaron al ‘Rey’ y, encontrado, lo adoraron como a su Señor y Dios y con Él regresaron
En la vida es más vital aprender a buscar con sincera honestidad, que lograr encontrar lo que deseamos; pues la primera actitudy no la segunda– lleva a encontrar lo más importante en la vida, pues sabe aprovechar, sabe estar atento a los signos, sabe perseverar y, si es necesario, sabe sacrificarse.
María siempre vivió atenta a los signos de la presencia de Dios en su vida: ella es la toda pura, es decir, la que no tuvo, como centro de su vida, nada que la separara del Dios al que se había consagrado.
Los que buscan a Dios viven la alegría de encontrarlo, bendecirlo, adorarlo, ofrecerle su vida en paz y verla enriquecerse sin fin, porque Dios –riqueza suprema del hombre– siempre está presente, aunque no se nos presente siempre cómo y/o con la claridad que nosotros desearíamos.

Pidamos a María buscar siempre a Dios y aprender ver, en todo lo cotidiano, los signos de su Amor

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